Berliner Weisse

La Berliner Weisse es una cerveza de trigo ácida originaria de Berlín, conocida desde el siglo XVI y bautizada por Napoleón como el champán del norte. Casi desaparecida en el siglo XX, ha vivido un renacimiento espectacular de la mano de la cerveza artesana moderna, especialmente como vehículo para frutas, especias y técnicas de fermentación mixta.

En copa muestra un color amarillo pajizo muy pálido, normalmente turbio, con espuma blanca y muy efervescente que se disipa rápido. En nariz destacan notas cítricas, fermento láctico, manzana verde, limón, yogur y un fondo cerealístico muy ligero. En boca es la acidez la que manda: refrescante, viva, vibrante, con cuerpo bajo, amargor casi nulo (3-8 IBU), carbonatación muy alta y final extremadamente seco. La graduación se mantiene baja, entre 2,8 % y 3,8 %, por lo que es una cerveza muy fácil de beber.

Se elabora con malta pilsen y una proporción importante de malta de trigo, lúpulos prácticamente solo por antiséptico, y una fermentación mixta con levadura ale y bacterias lácticas (Lactobacillus) que aportan toda la acidez. En Berlín se sirve tradicionalmente con un sirope de frambuesa (rojo) o aspérula (verde) que matiza la acidez.

Es una cerveza perfectísima para días de calor, aperitivos, ostras, mariscos, ensaladas o postres ácidos. Se sirve muy fría, entre 4 °C y 7 °C, en copa baja y ancha. Excelente puerta de entrada al mundo de las cervezas ácidas para quien quiera descubrir un perfil radicalmente distinto y muy refrescante.