Schwarzbier

La Schwarzbier, que en alemán significa literalmente cerveza negra, es la versión más oscura del repertorio lager alemán. Originaria del este de Alemania, especialmente de Turingia y Sajonia, donde se elabora desde hace siglos, es probablemente la prueba más rotunda de que una cerveza muy oscura puede ser ligera, fácil de beber y absolutamente sesionable. Es uno de los grandes secretos del catálogo lager más allá del eje Pilsner-Helles-Märzen.

En copa muestra un color negro o marrón muy oscuro con preciosos reflejos rubí al trasluz, espuma cremosa color crema y de buena retención. En nariz aparecen notas suaves de chocolate negro, café espresso, pan tostado, cacao y un fondo levemente herbal del lúpulo noble. La fermentación lager le da un perfil muy limpio, sin ésteres frutales. En boca sorprende: a pesar del color, es ligera y refrescante, con cuerpo medio-bajo, dulzor maltoso suave, amargor moderado del tostado (20-30 IBU), carbonatación viva y un final muy seco y limpio sin la astringencia típica de muchas cervezas oscuras. La graduación se mueve entre 4,4 % y 5,4 %.

Se elabora con maltas Munich y Pilsner como base, una proporción cuidadosamente medida de maltas tostadas o chocolate desbituminadas que aportan color sin amargor agresivo, lúpulos nobles alemanes en dosis discretas y levadura lager con larga maduración en frío.

Es una cerveza extraordinariamente versátil: marida con prácticamente todo, desde salchichas y embutidos hasta pescados, pollo, costillas, pizzas o quesos suaves. Se sirve entre 7 °C y 10 °C en vaso pinta o pokal. Una colección perfecta para descubrir que las cervezas oscuras pueden ser ligeras y sesionables y para sorprender a quien tiene prejuicios sobre el color.