Stout

La Stout es una de las grandes familias de la cerveza oscura, hermana mayor de la Porter y una de las contribuciones más reconocibles de la tradición cervecera de las islas británicas e Irlanda. Su nombre, que en inglés antiguo significa fuerte o robusto, hacía referencia originalmente a las Porter más alcohólicas, pero hoy designa todo un mundo de cervezas oscuras tostadas que conviven en numerosos subestilos: Dry, Sweet, Oatmeal, Imperial, Foreign Extra y muchos más.

En copa muestra un color marrón muy oscuro a negro impenetrable, espuma cremosa color crema o caramelo, característicamente densa y persistente (especialmente cuando se sirve con gas nitrogenado, como la clásica Guinness). En nariz desarrolla aromas profundos de café tostado, chocolate negro, cacao, cebada tostada, regaliz, frutos secos y un fondo de pan tostado. En boca es de cuerpo medio a pleno, con dulzor maltoso variable según el subestilo, amargor presente del tostado (25-45 IBU), carbonatación moderada y un final seco y largo con persistencia tostada. La graduación habitual se sitúa entre 4 % y 7 % en las versiones estándar.

Se elabora con maltas pale base, maltas chocolate, cebada tostada (clave para el aroma a café), maltas brown y, según la versión, copos de avena, lactosa o cacao. Los lúpulos suelen ser ingleses tradicionales en dosis comedidas, y las levaduras ale aportan ligeros ésteres frutales.

Es una cerveza tremendamente gastronómica: ostras (combinación clásica irlandesa), mariscos, carnes guisadas, costillas, hamburguesas, quesos azules, chocolate, café o tartas. Se sirve entre 8 °C y 12 °C en pinta nonic o copa tulipa.