Witbier

La Witbier, que significa cerveza blanca en flamenco, es la cerveza de trigo tradicional belga, originaria del pueblo de Hoegaarden. Casi extinguida en los años 50, fue rescatada por Pierre Celis en 1966, quien recuperó la receta tradicional y la popularizó en todo el mundo. Hoy es uno de los estilos belgas más exitosos y refrescantes, presente en casi todo bar especializado en cerveza europea.

En copa muestra un color amarillo pálido a dorado claro, casi siempre muy turbio por la presencia de trigo crudo y levadura sin filtrar, con espuma blanca, esponjosa y muy persistente. En nariz desarrolla una paleta única: cítricos (naranja, limón), coriandro, plátano suave, especias dulces, masa de trigo, miel ligera y un fondo aromático de cereal fresco. En boca es de cuerpo medio aterciopelado, con dulzor maltoso muy suave, carbonatación alta y refrescante, amargor casi inexistente (10-20 IBU) y un final largo, especiado y muy refrescante. La graduación se mantiene entre 4,5 % y 5,5 %, muy sesionable.

Se elabora con una proporción casi pareja de malta pilsen y trigo crudo sin maltear (lo que aporta la turbidez característica), avena en pequeña cantidad, lúpulos nobles europeos en dosis muy comedidas, y la adición de coriandro y piel de naranja amarga de Curaçao. La levadura belga aporta los matices finales especiados y afrutados.

Es una cerveza extraordinariamente gastronómica: marida con mariscos, ostras, sushi, ceviches, ensaladas, pollo, comida tailandesa o quesos frescos. Se sirve muy fría, entre 4 °C y 7 °C, en la característica copa witbier ancha y baja. La opción perfecta para tardes calurosas o aperitivos largos.