Belgian Blonde

La Belgian Blonde es uno de los estilos más accesibles de la rica tradición cervecera belga. Nació como respuesta de las cerveceras belgas a las Pilsner que dominaban el mercado europeo, pero con un giro inconfundible: el uso de levaduras belgas muy expresivas que aportan ésteres frutales y notas especiadas que ninguna lager pálida puede dar.

En copa muestra un color dorado limpio y luminoso, con espuma blanca cremosa y de buena retención. En nariz combina aromas frutales de pera, manzana y plátano con notas suaves de pimienta, clavo, miel y un fondo malteado de galleta y cereal. La presencia del lúpulo es discreta y deja todo el protagonismo a la levadura y a la malta. En boca tiene cuerpo medio, dulzor suave, carbonatación alta que aligera el paso, amargor moderado (15-30 IBU) y un final seco y elegante. La graduación se mueve entre 6 % y 7,5 %, mayor de lo que sugiere su carácter ligero.

Se elabora con maltas pilsen, una pequeña proporción de malta caramelo, azúcar cándi para aligerar el cuerpo, lúpulos nobles europeos y levaduras belgas que aportan toda la complejidad aromática.

Es una cerveza muy gastronómica que marida con aves, cerdo, mariscos, sushi, quesos suaves o ensaladas elaboradas. Se sirve entre 6 °C y 9 °C en copa cáliz o tulipa para concentrar los aromas. Una opción perfecta para descubrir Bélgica si vienes del mundo de las lagers o quieres una cerveza elegante y fácil de beber pero con más capas de las que aparenta.