Dubbel

La Dubbel es uno de los grandes estilos de la tradición belga, asociada a los monasterios Trapenses que la popularizaron a finales del siglo XIX. Su nombre, que significa doble en flamenco, hace referencia a una receta de mayor concentración malteada que la cerveza de mesa que se elaboraba en los monasterios para consumo diario. Es una cerveza profundamente maltosa, compleja y con una capacidad de envejecimiento notable.

En copa muestra un color marrón rojizo a caoba con reflejos rubí, espuma cremosa color crema y de buena retención. En nariz despliega un abanico fascinante: caramelo, toffee, plátano, pasa, higo, dátil, ciruela pasa, chocolate suave, pan tostado y un fondo de especias propias de la levadura belga. En boca tiene cuerpo medio, con dulzor maltoso bien integrado, carbonatación alta que aligera la sensación en boca, amargor suave (15-25 IBU) y un final seco y elegante con calor alcohólico controlado. La graduación se mueve entre 6 % y 7,6 %.

Se elabora con maltas pilsen, Munich y maltas especiales caramelizadas, una proporción importante de azúcar cándi oscuro que aporta los matices a fruta deshidratada y aligera el cuerpo, lúpulos europeos discretos y, sobre todo, levaduras belgas muy expresivas. Suele acondicionarse en botella, lo que le da una efervescencia muy fina.

Es una cerveza extraordinaria para acompañar carnes guisadas, caza, estofados, quesos curados, foie o postres a base de chocolate y frutos secos. Se sirve entre 8 °C y 12 °C en copa cáliz. Un pilar imprescindible para descubrir Bélgica.