Quadrupel

La Quadrupel es la cima de la escala monástica belga: cervezas potentes, complejas y de gran capacidad de guarda, situadas por encima de las Tripel y las Dubbel. El nombre fue acuñado por la abadía Trapense de La Trappe (Países Bajos) para diferenciar su cerveza más fuerte, y se ha extendido a todas las cervezas belgas oscuras de muy alta graduación. Son cervezas de meditación, copas únicas para finales de noche o para envejecer durante años.

En copa muestra un color caoba profundo a marrón rojizo, con espuma cremosa color crema de buena retención pese a la alta graduación. En nariz despliega una paleta extraordinariamente rica: ciruela pasa, higo, dátil, uva pasa, caramelo, toffee, melaza, plátano maduro, chocolate, especias (clavo, anís, pimienta) y un fondo cálido alcohólico. En boca tiene cuerpo pleno, con dulzor maltoso intenso pero nunca empalagoso gracias al azúcar cándi que lo aligera, carbonatación viva, amargor muy bajo (20-35 IBU), calor alcohólico evidente pero bien integrado y un final extremadamente largo y reconfortante. La graduación se mueve entre 9 % y 12 %.

Se elabora con maltas pilsen, Munich y maltas especiales, una proporción significativa de azúcar cándi oscuro que aporta los matices a fruta deshidratada y aligera el cuerpo, lúpulos europeos en dosis muy comedidas y una levadura belga muy expresiva. Suele acondicionarse en botella.

Es una cerveza ideal para queso azul, foie, caza, postres con chocolate negro o como copa única de sobremesa. Se sirve entre 10 °C y 14 °C en copa cáliz. Envejece extraordinariamente bien.