Weizenbock

La Weizenbock es la fusión perfecta entre dos grandes tradiciones cerveceras alemanas: la potencia maltosa y la graduación elevada de la Bock con el carácter aromático especiado y afrutado de las cervezas de trigo bávaras. Fue desarrollada a principios del siglo XX por la cervecera Schneider Weisse y se convirtió en una de las grandes alternativas para los amantes del trigo que buscan más cuerpo, más alcohol y más profundidad de sabor.

En copa muestra un color que va del ámbar dorado al caoba oscuro, casi siempre con cierta turbidez, espuma blanca o color crema, esponjosa y muy persistente. En nariz desarrolla una paleta espectacular: plátano maduro y banana flambeada, clavo, vainilla, caramelo, toffee, frutos secos, pasas, ciruela, chocolate suave y un fondo cerealístico de pan tostado y masa de trigo. En boca es de cuerpo pleno y aterciopelado gracias al trigo, con dulzor maltoso intenso bien equilibrado, carbonatación alta y refrescante, amargor muy bajo (15-25 IBU), calor alcohólico evidente pero integrado y un final largo y aromático. La graduación se mueve entre 6,5 % y 9 %.

Se elabora con una proporción importante de malta de trigo combinada con maltas Munich y maltas caramelo, lúpulos nobles alemanes muy discretos y la inconfundible levadura weizen que aporta toda la firma aromática.

Es una cerveza extraordinariamente reconfortante, ideal para meses fríos. Marida con cocina alemana, salchichas, codillo, costillas, postres a base de plátano o caramelo, quesos curados o tarta de manzana. Se sirve entre 7 °C y 10 °C en vaso alto tipo weizen o copa tulipa.