Blanca

La categoría Blanca agrupa las cervezas de trigo de color claro y aspecto turbio que comparten frescor, ligereza y mucho carácter aromático. Bajo este nombre conviven distintas escuelas: las Witbier belgas con coriandro y piel de naranja, las Weissbier bávaras de levaduras especiadas y las American Wheat más neutras y lupuladas. Lo que las une es el uso protagonista del trigo y la sensación blanquecina y brumosa de su servicio.

En copa muestran un color amarillo pálido o dorado claro, casi siempre turbio, con espuma blanca, esponjosa y muy persistente. En nariz aparecen, según el estilo, cítricos, coriandro, piel de naranja, plátano, clavo, vainilla, manzana, masa de trigo y un fondo cerealístico fresco. En boca son cervezas de cuerpo medio, con dulzor suave, carbonatación viva, amargor casi inexistente (10-20 IBU) y un final ligero y refrescante. La graduación habitual se mueve entre 4,5 % y 5,5 %.

Se elaboran con una alta proporción de malta de trigo sobre base de malta pilsen o avena, lúpulos discretos y levaduras específicas que aportan toda la firma aromática. En el caso belga se añaden especias como coriandro y piel de naranja amarga.

Son cervezas perfectas para climas cálidos, aperitivos, brunch, ensaladas, mariscos, sushi, comida tailandesa o quesos frescos. Se sirven muy frías, entre 4 °C y 7 °C, en vaso alto tipo weizen o copa específica de witbier. Una colección ideal para empezar el día cervecero o para acompañar comidas ligeras con un toque aromático muy especial.