Imperial Stout

La Imperial Stout es una de las cervezas más imponentes y celebradas del mundo cervecero. Nació en el siglo XVIII en Inglaterra como cerveza extra-fuerte destinada a la corte imperial rusa (de ahí el adjetivo imperial), pensada para resistir el viaje desde Londres hasta San Petersburgo. Hoy es un estilo de culto, reinterpretado masivamente por cerveceras artesanas que la elaboran como cerveza de meditación, de guarda o como base para envejecer en barrica.

En copa muestra un color negro impenetrable como el petróleo, con espuma cremosa color crema o caramelo y de buena persistencia pese a la alta graduación. En nariz despliega una paleta enorme: café tostado, chocolate negro, melaza, regaliz, fruta deshidratada (ciruela, higo, dátil), tabaco, cuero, vainilla y, en versiones envejecidas en barrica, bourbon, coñac o vino. En boca es densa y de cuerpo pleno, con dulzor maltoso intenso, amargor de la malta tostada bien integrado (50-90 IBU), carbonatación moderada, calor alcohólico evidente y un final muy largo. La graduación habitual es de 8 % a 12 % o más.

Se elabora con maltas pale base, maltas tostadas, maltas chocolate, cebada tostada y, en ocasiones, azúcar oscura. Las versiones modernas incorporan adiciones como café, cacao, vainilla, coco o frutos secos, y el envejecimiento en barricas de licor (bourbon, ron, whisky) es muy frecuente.

Es la cerveza perfecta para postres a base de chocolate, brownies, quesos azules, foie, caza o tabaco. Se sirve entre 10 °C y 14 °C en copa snifter o tulipa pequeña. Envejece extraordinariamente bien durante años.